



El primer viernes de cada mes
dedicado al Sagrado Corazón De Jesús
"Inquieto es nuestro corazón hasta que descanse en tí". Esta afirmación de San Agustin expresa bien el tema de nuestra celebración en este Primer Viernes.
Espacios para la comunidad
Entre todos le damos vida a nuestra parroquia.

¡ Jesús te espera para Sanar tu corazón !
Todos los primeros Domingos de cada mes

Acción Católica
Un espacio para Adolescentes y Jóvenes.

Exploradores Argentinos de Don Bosco
La Naturaleza te espera para descubrirla.
Secretaría

Parroquia:
Virgen Madre
Mar - juev -
18 hs
Sabados 19 hs
Domingos 11 hs

Capilla:
Nuestra Señora de Itatí
Miércoles
18hs
sábados
a las 17.30 hs

Lecturas del día
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Viernes, 2 De Octubre : Libro del Exodo 23,20-23a.
Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado.
Respétalo y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no les perdonará las transgresiones, ya que mi Nombre está en él.
Si tú escuchas realmente su voz y haces todo lo que te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios.
Entonces mi ángel irá delante de ti.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Viernes, 2 De Octubre : Salmo 91(90),1-2.3-4.5-6.10-11.
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque Él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Viernes, 2 De Octubre : Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial."
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Viernes, 2 De Octubre : San Bernardo
«A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en todos tus caminos» (Sl 90,11) ¡Qué respeto debe suscitar en ti esta palabra, qué fervor debe hacer nacer en ti, y qué confianza te debe inspirar! El respeto a causa de su presencia, el fervor a causa de su benevolencia, la confianza a causa de su vigilancia... Ellos están aquí, a tu lado, y no solamente contigo sino para ti. Están presentes para protegerte, para socorrerte. ¿Cómo pagarás al Señor todo el bien que te ha hecho? (Sl 115, 3) Es a él solo a quien se debe rendir honor por esta ayuda; es él quien ha dado estas órdenes. «Todo don perfecto» (St 1,17) no puede venir más que de él. Pero no podemos dejar de agradecer, respecto a los ángeles, su gran caridad con la que obedecen y la gran necesidad que tenemos de su ayuda.
Seamos, pues, respetuosos y agradecidos por la vigilancia que nos ofrecen; amémoslos agradecidos y honrémoslos tanto como podamos, pues tanto les debemos... En Dios amemos a sus ángeles, sabiendo que un día ellos serán coherederos con nosotros y que ya desde ahora el Padre dispone y ordena que nos hagan de guías y educadores. Porque ya «desde ahora somos hijos de Dios» aunque esto no aparezca ahora con claridad (1Jn 3,2), puesto que somos hijos todavía sometidos a intendentes y educadores, y de momento, en nada diferimos de los siervos.
Sin embargo, por pequeños que seamos y por largo y peligroso que sea el camino que nos falta recorrer, ¿qué podemos temer con tan buena guardia?... Los ángeles son fieles, son prudentes, son poderosos; ¿qué podemos temer? Tan sólo sigámosles, estemos unidos a ellos, y permaneceremos bajo la protección del Dios del cielo.
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Jueves, 1 De Octubre : Libro de Job 19,21-27.
¡Apiádense, apiádense de mí, amigos míos, porque me ha herido la mano de Dios!
¿Por qué ustedes me persiguen como Dios y no terminan de saciarse con mi carne?
¡Ah, si se escribieran mis palabras y se las grabara en el bronce;
si con un punzón de hierro y plomo fueran esculpidas en la roca para siempre!
Porque yo sé que mi Redentor vive y que él, el último, se alzará sobre el polvo
Y después que me arranquen esta piel, yo, con mi propia carne, veré a Dios.
Sí, yo mismo lo veré, lo contemplarán mis ojos, no los de un extraño. ¡Mi corazón se deshace en mi pecho!
Salmo
Fuente: Evangelizo
Jueves, 1 De Octubre : Salmo 27(26),7-8a.8b-9abc.13-14.
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz,
apiádate de mí y respóndeme!
Mi corazón sabe que dijiste:
“Busquen mi rostro”
no lo apartes de mí.
No alejes con ira a tu servidor,
tú, que eres mi ayuda.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Jueves, 1 De Octubre : Evangelio según San Lucas 10,1-12.
El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'."
Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan:
'¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca'.
Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Jueves, 1 De Octubre : Beato Columba Marmion
Cristo deja a su Esposa cumplir, en los tiempos venideros, una parte de la oración que él ha recitado en el momento de ofrecer su sacrificio. Aunque su oración sea de una eficacia infinita, Nuestro Señor quiere que unamos la nuestra. Un día, nuestro divino Salvador, considerando con su divina mirada la multitud de almas a rescatar, dijo a sus apóstoles que enviaría predicar el Evangelio: “Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha” (Lc 10,2). Los apóstoles podrían haber contestado: Señor, ¿por qué nos dice de rezar? ¿Su oración no alcanza? No, ella no alcanza. “Recen” ustedes también. Cristo quiere necesitar nuestras oraciones como las de los apóstoles. (…).
En los momentos que nos recogemos, pensemos que desde lo profundo del tabernáculo Cristo nos dice: “Préstenme sus labios y sus corazones para que pueda prolongar mi oración acá abajo, mientras en lo Alto ofrezco mis méritos al Padre. La oración primero, los obreros vendrán luego. Su obra será fecunda en la medida que mi Padre, atento a la oración de ustedes, que es la mía, hará descender sobre la tierra el rocío celeste de su gracia”. (…)
La Iglesia, recordando el sacrificio que ha rescatado al mundo entero, se siente fuerte de la fuerza del Salvador. Con su mirada de madre recorre las diversas almas que necesitan la ayuda de lo Alto y ofrece especiales súplicas por cada una de ellas. Imitemos el ejemplo de nuestra madre y presentémonos frente a Dios con confianza, ya que es en ese momento que somos “la voz de toda la Iglesia”.
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 30 De Septiembre : Libro de Job 9,1-12.14-16.
Job respondió a sus amigos, diciendo:
Sí, yo sé muy bien que es así: ¿cómo un mortal podría tener razón contra Dios?
Si alguien quisiera disputar con él, no podría responderle ni una vez entre mil.
Su corazón es sabio, su fuerza invencible: ¿quién le hizo frente y se puso a salvo?
El arranca las montañas sin que ellas lo sepan y las da vuelta con su furor.
El remueve la tierra de su sitio y se estremecen sus columnas.
El manda al sol que deje de brillar y pone un sello sobre las estrellas.
El solo extiende los cielos y camina sobre las crestas del mar.
El crea la Osa Mayor y el Orión, las Pléyades y las Constelaciones del sur.
El hace cosas grandes e inescrutables, maravillas que no se pueden enumerar.
El pasa junto a mí, y yo no lo veo; sigue de largo, y no lo percibo.
Si arrebata una presa, ¿quién se lo impedirá o quién le preguntará qué es lo que hace?
¡Cuánto menos podría replicarle yo y aducir mis argumentos frente a él!
Aún teniendo razón, no podría responder y debería implorar al que me acusa.
Aunque lo llamara y él me respondiera, no creo que llegue a escucharme.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 30 De Septiembre : Salmo 88(87),10bc-11.12-13.14-15.
Yo te invoco, Señor, todo el día,
con las manos tendidas hacia ti.
¿Acaso haces prodigios por los muertos,
o se alzan los difuntos para darte gracias?
¿Se proclama tu amor en el sepulcro,
o tu fidelidad en el reino de la muerte?
¿Se anuncian tus maravillas en las tinieblas,
o tu justicia en la tierra del olvido?
Yo invoco tu ayuda, Señor,
desde temprano te llega mi plegaria:
¿Por qué me rechazas, Señor?
¿Por qué me ocultas tu rostro?
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 30 De Septiembre : Evangelio según San Lucas 9,57-62.
Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 30 De Septiembre : San Francisco Javier
En esta misión existen peligros más grandes que el veneno y que la muerte violenta... En primer lugar la pérdida de la esperanza y de la confianza en Dios, siendo así que es por su amor y servicio que queremos dar a conocer su Ley, y a Jesucristo, su Hijo, nuestro Redentor y Señor, como muy buen sabe. Puesto que es por su gran misericordia que nos ha comunicado estos deseos, y viendo los peligros que nos pueden llegar por su servicio, es un peligro incomparablemente superior a los males que nos pueden causar todos los enemigos de Dios, el que ahora nos falte la confianza en su misericordia y su poder. Si es importante para su más grande servicio, Dios nos guardará de todos los peligros de esta vida, y sin su permiso y su autorización, los demonios y sus ministros ningún mal nos pueden hacer. Por eso nuestra seguridad reside en la palabra del Señor: «El que ame su vida, según este mundo, la perderá, y el que la pierda por Dios, la encontrará» (Jn 12,25). Y en esta otra semejante : «El que mete la mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto para el Reino de Dios».

