



El primer viernes de cada mes
dedicado al Sagrado Corazón De Jesús
"Inquieto es nuestro corazón hasta que descanse en tí". Esta afirmación de San Agustin expresa bien el tema de nuestra celebración en este Primer Viernes.
Espacios para la comunidad
Entre todos le damos vida a nuestra parroquia.

¡ Jesús te espera para Sanar tu corazón !
Todos los primeros Domingos de cada mes

Acción Católica
Un espacio para Adolescentes y Jóvenes.

Exploradores Argentinos de Don Bosco
La Naturaleza te espera para descubrirla.
Secretaría

Parroquia:
Virgen Madre
Mar - juev -
18 hs
Sabados 19 hs
Domingos 11 hs

Capilla:
Nuestra Señora de Itatí
Miércoles
18hs
sábados
a las 17.30 hs

Lecturas del día
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Jueves, 23 De Julio : Libro de Jeremías 2,1-3.7-8.12-13.
La palabra del Señor llegó a mí en estos términos:
«Ve a gritar a los oídos de Jerusalén: Así habla el Señor: Recuerdo muy bien la fidelidad de tu juventud, el amor de tus desposorios, cuando me seguías por el desierto, por una tierra sin cultivar.
Israel era algo sagrado para el Señor, las primicias de tu cosecha: todos los que comían de él se hacían culpables, les sobrevenía una desgracia -oráculo del Señor-
Yo los hice entrar en un país de vergeles, para que comieran de sus frutos y sus bienes; pero ustedes entraron y contaminaron mi país e hicieron de mi herencia una abominación.
Los sacerdotes no preguntaron: "¿Dónde está el Señor?", los depositarios de la Ley no me conocieron, los pastores se rebelaron contra mí, los profetas profetizaron en nombre de Baal y fueron detrás de los que no sirven de nada.
¡Espántense de esto, cielos, horrorícense y queden paralizados! -oráculo del Señor-.
Por que mi pueblo ha cometido dos maldades: me abandonaron a mí, la fuente de agua viva, para cavarse cisternas, cisternas agrietadas, que no retienen el agua.»
Salmo
Fuente: Evangelizo
Jueves, 23 De Julio : Salmo 36(35),6-7ab.8-9.10-11.
Tu misericordia, Señor, llega hasta el cielo,
tu fidelidad hasta las nubes.
Tu justicia es como las altas montañas,
tus juicios, como un océano inmenso.
¡Qué inapreciable es tu misericordia, Señor!
Por eso los hombres se refugian
a la sombra de tus alas.
Se sacian con la abundancia de tu casa,
les das de beber del torrente de tus delicias.
En ti está la fuente de la vida,
y por tu luz vemos la luz.
Extiende tu gracia sobre los que te reconocen,
y tu justicia sobre los rectos de corazón.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Jueves, 23 De Julio : Evangelio según San Mateo 13,10-17.
En aquel tiempo, los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué les hablas por medio de parábolas?".
El les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.
Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.
Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.
Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán,
Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure.
Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.
Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron."
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Jueves, 23 De Julio : Santa Brígida de Suecia
Bendito seas, Jesucristo mi Señor, que has predicho tu muerte antes de su hora; que en la última Cena, con pan material has consagrado maravillosamente tu cuerpo que nos rescata; que por amor lo has dado a los apóstoles en memoria de tu preciosísima Pasión; tú que, lavándoles los pies con tus santas y nobles manos, humildemente les has dado un modelo de humildad...
Alabanza eterna a ti, Jesucristo mi Señor, por esa hora en que, por nosotros pecadores, has sufrido en la cruz las más grandes amarguras y las angustias más extremas; porque los sufrimientos más agudos de tus llagas afectaron duramente a tu alma y atravesaron cruelmente tu sagrado corazón; finalmente, tu corazón no aguantó más y estalló, entregaste el espíritu e, inclinando la cabeza, te pusiste humildemente en manos de Dios, tu Padre, y entonces tu cuerpo conoció el frío de la muerte...
Bendito seas, Jesucristo mi Señor, que por nuestra salvación has permitido que tu costado y tu corazón fueran traspasados por la lanza, y has hecho brotar de tu costado oleadas de tu preciosa sangre para rescatarnos.
Gloria a ti, Jesucristo mi Señor, que por nuestra salvación has querido que tu bendito cuerpo sea bajado de la cruz por tus amigos y recostado en los brazos de tu madre dolorosa; y porque has permitido que lo envuelva con lienzos, sea depositado en el sepulcro y guardado por unos soldados.
Honor eterno a ti, Jesucristo mi Señor, que al tercer día has resucitado de entre los muertos; te has manifestado viviente a los testigos que te habías escogido, y después de cuarenta días, a la vista de todos has subido al cielo y has honrado a tus amigos que habías liberado de los infiernos.
Gozo y alabanza eterna a ti, Señor Jesucristo, que has enviado el Espíritu Santo al corazón de tus discípulos y has hecho crecer en ellos un amor infinito de Dios.
Bendito seas, digno de alabanza y gloria eterna, Jesús mi Señor, que en la gloria de tu divinidad te sientas en tu trono en el reino celestial, viviendo corporalmente con tus miembros santísimos que has recibido de la carne de la Virgen. Así es como vendrás el día del juicio para juzgar las almas de todos, vivos y muertos. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 22 De Julio : Cantar de los Cantares 3,1-4a.
Así habla la esposa:
En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré!
Me levantaré y recorreré la ciudad; por las calles y las plazas, buscaré al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré!
Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad: "¿Han visto al amado de mi alma?".
Apenas los había pasado, encontré al amado de mi alma.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 22 De Julio : Salmo 63(62),2.3-4.5-6.8-9.
Señor, tú eres mi Dios,
yo te busco ardientemente;
mi alma tiene sed de ti,
por ti suspira mi carne
como tierra sedienta, reseca y sin agua.
Sí, yo te contemplé en el Santuario
para ver tu poder y tu gloria.
Porque tu amor vale más que la vida,
mis labios te alabarán.
Así te bendeciré mientras viva
y alzaré mis manos en tu Nombre.
Mi alma quedará saciada
como con un manjar delicioso,
y mi boca te alabará
con júbilo en los labios.
Veo que has sido mi ayuda
y soy feliz a la sombra de tus alas.
Mi alma está unida a ti,
tu mano me sostiene.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 22 De Julio : Evangelio según San Juan 20,1-2.11-18.
El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.
Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto".
María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro
y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.
Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto".
Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.
Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo".
Jesús le dijo: "¡María!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!".
Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'".
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Miércoles, 22 De Julio : Monasterio Santa Catalina del Monte Sinaí
Señor, aunque has comparecido ante el tribunal cuando eras juzgado por Pilato, no has abandonado el trono sobre el que reinas con el Padre. Resucitado de entre los muertos, has liberado al mundo de la esclavitud del Enemigo para salvarnos.
Señor, cuando fuiste clavado sobre la cruz y has extendido tus dos brazos, con tu fuerza has abolido la potencia de la muerte y, descendido en el Hades has liberado las almas. Con tu resurrección, has resucitado también nuestras almas y las has iluminado.
Señor, aunque fuiste depositado en la tumba como un cadáver, los soldados te guardaban como a un rey adormecido, como a un tesoro de vida que ellos habrían sellado. Pero tu has resucitado y has acordado la incorruptibilidad a nuestras almas.
Señor, proclamando tu Resurrección, tu ángel ha atemorizado a los guardias, y ha interpelado a las mujeres con estas palabras: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? ¡Ha resucitado, ya que es Dios y ha dado la vida al universo!”
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Martes, 21 De Julio : Libro de Miqueas 7,14-15.18-20.
Apacienta con tu cayado a tu pueblo, al rebaño de tu herencia, al que vive solitario en un bosque, en medio de un vergel. ¡Que sean apacentados en Basán y en Galaad, como en los tiempos antiguos!
Como en los días en que salías de Egipto, muéstranos tus maravillas.
¿Qué dios es como tú, que perdonas la falta y pasas por alto la rebeldía del resto de tu herencia? El no mantiene su ira para siempre, porque ama la fidelidad.
El volverá a compadecerse de nosotros y pisoteará nuestras faltas. Tú arrojarás en lo más profundo del mar todos nuestros pecados.
Manifestarás tu lealtad a Jacob y tu fidelidad a Abraham, como juraste a nuestros padres desde los tiempos remotos.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Martes, 21 De Julio : Salmo 85(84),2-4.5-6.7-8.
Fuiste propicio, Señor, con tu tierra,
cambiaste la suerte de Jacob;
perdonaste la culpa de tu pueblo,
lo absolviste de todos sus pecados;
reprimiste toda tu indignación
y aplacaste el ardor de tu enojo.
¡Restáuranos, Dios, salvador nuestro;
olvida tu aversión hacia nosotros!
¿Vas a estar enojado para siempre?
¿Mantendrás tu ira eternamente?
¿No volverás a darnos la vida,
para que tu pueblo se alegre en ti?
¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación!
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Martes, 21 De Julio : Evangelio según San Mateo 12,46-50.
Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él.
Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte".
Jesús le respondió: "¿Quién es mí madre y quiénes son mis hermanos?".
Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: "Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Martes, 21 De Julio : Santa Gertrudis de Helfta
Gertrudis escuchó atentamente la epístola (2 Cor 6,1-10) queriendo elegir, entre las virtudes enumeradas, las más útiles para imitar y enseñar a los demás. Cómo no recibía ninguna luz en su espíritu sobre esta materia, dijo al Señor: “Enséñeme, mi bondadoso amante, cuáles son las virtudes para servirlo para su mayor agrado. No puedo aplicarme a cada una de ellas, aún con un esfuerzo extraordinario”.
El Señor respondió: “Fíjate bien que, entre la enumeración de las virtudes, se encuentran insertadas estas palabras: “en el Espíritu Santo” (cf. 2 Cor 6,6). El Espíritu Santo es buena voluntad, debes cuidar especialmente de poseer una buena voluntad. Así podrás tener el resplandor y la perfección de todas las virtudes, porque la buena voluntad, ella sola, recibe más que todo los que podríamos realizar o adquirir con actos. Quien con toda su buena voluntad busca ir más allá de recibir la alabanza de otras criaturas, que quiere agradecerme, amarme y tener compasión por mis dolores, se ejercita en todas las virtudes lo más perfectamente posible. Sin dudas, a él mi divina generosidad le renderá ampliamente el valor de inmensidades, que nunca el hombre hubiera podido realizar con sus obras”.
Entonces, el Espíritu Santo, el Paráclito, avanzando en el centro y teniéndose frente al alma, comenzó a inundar todo con la maravillosa luminosidad del esplendor divino (…), mientras el alma podía ver al descubierto la enormidad de su propia veleidad. Así, por acción del esplendor divino, totalmente despojada de veleidad, el alma tuvo la felicidad de estar sumergida en la fuente viva de la inextinguible Luz.

